En términos de Márketing online, solemos escuchar muy a menudo la expresión “engaging content”, refiriéndose a blogs, facebook o cualquier otro medio de socialización online; expresión que, explicada de forma llana y simple, quiere decir: “Haz que tu público objetivo no sólo te visite, sinó que tenga ganas de volver y de interactuar contigo”.

Encontrar las claves para escribir contenido que haga que tus lectores se enganchen es la panacea de los amantes del márketing, y, aunque nadie tiene una varita mágica que, con agitarla, los seguidores de tu Facebook asciendan a miles, sí existen algunas reglas básicas que seguir para acercarse lo más posible y conseguir que tus horas ante el teclado conviertan tus textos en algo interesante para tu público objetivo.

Escribe. Pero de verdad

Tener una gramática correcta es indispensable, aunque suene obvio. Desde el extremo de leer cosas tales como “haber” cuando se quiere decir “a ver” (que te hacen parecer salido de un cuadro de Munch y despertar a los vecinos de un grito), hasta la Grammatic Gestapo que se dedica a señalar con el dedo cualquier error ortográfico, tipográfico o gramatical en un afán troll de sentirse los más importantes del lugar, es indispensable contar con un corrector ortográfico que nos ayude a escribir de la forma más correcta posible.

Errar es humano, por supuesto, pero siempre es mejor minimizar esa posibilidad.

De la misma forma, es muy importante contar con alguien que cuente con una excelente expresión escrita, y no sólo “excelente” en el sentido más artístico de la palabra, sinó también “excelente” en un sentido de proximidad, adecuandose en todo momento al tono del target objetivo, hablándoles en un lenguaje que les es próximo y sencillo de comprender.

Qué quiere leer la gente

Si llenas el muro de tu Facebook con excelentes promociones que tiran por los suelos el precio de tus productos, es muy posible que, por muy interesantes y jugosas que sean dichas promociones, tu público objetivo los ignore visualmente con tanta facilidad como ignora el resto de anuncios de la plataforma.

Facebook existe para compartir fotos de gatitos. O de tu fiesta del fin de semana.

Si hay algo de lo que la gente nunca tendrá bastante es de emocionarse. Es la base de la interacción social online y, por supuesto, la base total y absoluta del márketing actual. Esos gatitos que se rascan sus bigotitos y nos hacen sentir ternura, el chiste tonto de la mañana que nos hace sonreír… y compartir, compartir, compartir.

Contenido relevante

Por supuesto, al no ser que seas un veterinario, llenar tu muro con fotos de gatitos es algo que sólo funciona si eres el webmaster de Cuanto Gato, así que es muy importante que el grueso de tu contenido sea relevante a tu sector.

Mezclar el “contenido relevante” con la premisa “emocionar” es un combo ganador, siempre y cuando seas capaz de conseguir encontrar la forma de arrancar una lagrimilla al lector sin salirte de los parámetros de tu rama, pero los gatitos saltarines no son el único contenido relevante que puedes proporcionar a tus lectores.

Símplemente plantéate: ¿Qué es lo que la gente busca en Google?

Uno de los hechos más espectaculares que ha dado Internet sobre el espíritu humano es la demostración de su generosidad. Internet es un lugar para compartir conocimiento, así que no dudes en compartir todo el conocimiento que tengas acerca de tu rama, cosa que te proporcionará dos cosas: el posicionarte como un experto y el demostrar que, además, la rama en la que te encuentras te apasiona.

Indica a tus lectores qué deben hacer

Escribir un contenido que sigan cientos de personas va muy bien para la megalomanía, pero no estamos aquí por la prosa sinó para generar conversiones, así que no olvides lo importantes que son las conversiones.

Tu esfuerzo se ha de ver recompensado.

Para eso, es importante que utilices verbos potentes que lleven a la acción, para dirigir el botón del ratón de tu lector en una dirección muy concreta: tu negocio. Si no le dices “Compra” o “Haz click aquí” es más improbable que lo hagan. Así de simple.