¿Estáis preparados para algunos nuevos detalles (y otros no tan nuevos pero que “ya es hora de prestarles atención”) acerca de SEO?

Bien, estéis listos o no, ya están aquí. Google ha erradicado sistemáticamente mucho de lo que habíamos aprendido hasta el momento – ya sea bien o mal – sobre SEO y muchas de las formas que teníamos de hacer nuestras vidas más sencillas y que de otra manera la hacían más complicada. Pero mientras la gente siga usando las búsquedas para encontrar lo que busca, el negocio seguirá estando en el juego del SEO. Lo más importante es que sigas conociendo las reglas del juego para no encontrarte estancado en el fondo del lodazal.
Esto es lo que necesitas conocer acerca de SEO y de search marketing para que puedas actuar y asegurarte que tu site aparezca en esas búsquedas cuando realmente importe.

Las palabras clave son todavía importantes y aún las puedes localizar.

Google ha ido descartando las palabras clave de sus datos a tener en cuenta de sus analíticas. Empezamos a observar el temido “not provided” desde hace algún tiempo y todos sentimos la pérdida. Acostumbraos, Google será 100% not-provided.

Pero ello no significa que las palabras clave no sean importantes, ni tampoco significa que estés muerto en la bañera.

Para empezar, aún puedes ver las palabras clave desde otros motores de búsqueda. “¿Qué otros motores de búsqueda?” os preguntaréis. Bien, pues está Bing y… Bueno, Bing, y ya está, más bien. Pero pocos datos es mejor que no tener datos. Compruébalo para recoger ideas.
También puedes echar un vistazo a Google Webmaster Tools donde todavía podrás encontrar… Aquí viene… ¡Estadísticas sobre palabras clave! Es algo diferente a las anteriores tablas pero ahí están. Serás capaz de comprobar cuántas impresiones tiene tu site por determinada palabra o frase y cuántos clicks recibe también.

Para encontrar ideas para palabras clave que la gente pueda buscar, puedes probar tú mismo mediante búsquedas en Google. Mira qué aparece en la caja de texto al autocompletar y comprueba los resultados que obtienen esos términos. ¿Están tus competidores ahí? Quizá quieras estar ahí también.
Para concluir, hazte amigo de AdWords. No hay escasez de datos – mientras pagues por ello. Si estableces un presupuesto y eres meticuloso al respecto, puedes comprobar la utilidad de cualquier número de palabras o frases clave.

Optimiza, pero no demasiado

Esto no es precisamente nuevo pero toma mayor relevancia ya que Google busca calidad con algo de mala leche. Existe un listado de lugares donde puedes colocar palabras clave – en tus títulos, en tus descripciones, en tus ALT tags, en tus H1s, en tu texto anclado. Pero lo que no quieres hacer es utilizar palabras clave en tus títulos Y en tus descripciones Y en tus ALT Tags Y en tus H1s… ¿Me seguís? Todas esas palabras claves son banderines rojos indicando a Google “Hola, estoy optimizado para una palabra clave.” Y si una cosa sabemos, es que a Google no le gusta ese tipo de SEO.

Sé selectivo, no repetitivo. Utiliza palabras clave en algunos lugares pero no en todos. Y quizá y más importante, no uses siempre la misma palabra clave por doquier. Utiliza sinónimos o conceptos relacionados o frases. Es lo que hace la gente, de todas formas, te harías un favor abarcando más terreno.

Autoría o nada

Si no tienes la autoría configurada a estas alturas, quizás todavía tengas el manual de “cómo programar tu vídeo VHS” en tu lista de tareas, ¿verdad?
Es sencillo de realizar y le dice a Google, “hola, soy yo y esto es mío”. Puede que incluso aparezca tu imagen al lado de los resultados de búsqueda y eso muestra un aumento del ratio de click-through.
Para de leer si no has realizado este importante paso y hazlo ahora.

Haz tu sitio Mobile Friendly

Google recientemente especificó concretamente que el comportamiento de un site en dispositivos móviles afectará a su ranking. No dicen quizá. Lo aseguran. Google no es siempre tan explícito, y cuando lo es, es hora de prestar atención.
¿Pero qué significa Mobile Friendly?

El diseño adaptativo es un factor. Tener un diseño adaptativo significa que tu página web se reescala para ajustarse a cualquier dispositivo que acceda a la página – esto quiere decir, no tener que realizar zoom a lo loco para leer la página. Así que si estás usando un plugin para adaptar tu página, es posible que sea hora de actualizarlo a un diseño adaptativo.

La velocidad es otro factor crucial. Acceder a una página a través de tu teléfono y que esté cargando… cargando…cargando… A Google tampoco le gusta esto. Utiliza un plugin para el caché, limpia tu base de datos o HTML, prueba a utilizar una red de entrega de contenidos (CDN) – haz lo que sea necesario para tener tu site a punto o despídete de tu ranking.

Hemos tocado algo sobre el tema en este post sobre mantenimiento de tu blog así que echa un vistazo y trabaja en esa velocidad.

Prolonga el registro de tu dominio

Esto no es tampoco particularmente nuevo, pero es importante y pequeñas cosas como ésta son las que realmente importan.
Si renuevas tu dominio de año en año, ¡detente! ¿Está dentro de tus planes irte a algún sitio? ¿O piensas quedarte un tiempo? Entonces elige renovar tu dominio por 5, 10 años o más. Eso indica a Google, “Ey, soy legal y he venido para quedarme, no soy un spambot.”

La edad de tu dominio y la duración del registro, importan.

Trabaja en tu tasa de rebote

Google es un poco como Papá Noel – sabe si te has portado bien… En otras palabras, no ofrecer incentivos para que tus visitantes se queden en tu website.
Si alguien encuentra tu site en una búsqueda, accede e inmediatamente vuelve a la página de búsqueda, tienes un problema de SEO. Significa que estás en el ranking y la gente accede a tu página, y no estás ofreciendo lo que buscan. Y Google lo sabe.

Así que empieza a portarte bien mejorando la calidad de tus contenidos que ofreces en tu página, averigua qué busca la gente que accede a tu site y qué necesitan para quedarse y así te asegurarás que cuando Google envíe tu página como regalo a esas personas, que no terminen recibiendo carbón.

Escribe

Hace algún tiempo una buena página contenía entre 250 y 300 palabras. Luego ese número pasó a 500. Más recientemente, 1000. Pero… Preparad vuestros teclados… Últimamente, páginas con más de 2000 palabras han sido favorecidas de cara al ranking. ¡Sapristis!

Ahora, no pienses que necesitas realizar la típica redacción que te mandaban en el colegio y simplemente des vueltas hasta llegar a un número determinado de palabras. Te aseguro que aún es acerca de calidad.
Eso significa que pueda que necesites investigar un poco. Amplía tus temas de conversación. Busca profundidad. Intenta no alcanzar un número artificial de palabras y en cambio haz que tu contenido sea más incisivo, lo que te guiará a un mayor número de palabras en el conteo.

Obtén apoyo. Mucho. Pero no demasiado.

¿Es lo suficientemente confuso? La guerra de popularidad aún es fuerte en los resultados de Google, lo que significa que todavía necesitas personas enlazando tus contenidos, demostrando cuán popular eres.

Pero sé extremadamente cauto acerca de cómo realizas esa labor de cimentación de apoyos. Nunca compres enlaces. Evita los sites de mala calidad. Aléjate a todo lo que se parezca a una granja de enlaces. Y olvida reciclar tus artículos (por ejemplo, editándolos ligeramente para compartirlos en otras páginas).

De hecho, olvídate de eso. Cámbialo por mejorar las relaciones con otros. Si enlazas a otras páginas, si fomentas esta relación online y si compartes amor, entonces el amor volverá a tocar a tu puerta… en forma de enlaces.
Esta es tu nueva ecuación SEO: contenido incisivo + buenas relaciones = enlaces. Y por la propiedad transitiva de SEO, significa mejor ranking.

Cuida tu comportamiento en redes sociales

Los días de “¿debo estar en las redes sociales?” se marcharon hace tiempo. La respuesta es que si quieres tener una oportunidad en SEO, necesitas saber y dominar ese espacio. Como mínimo debes tener una cuenta en Google+ – por la que necesitarás tener configurada la autoría correctamente.
Una mejor y amplia presencia en redes sociales significan más enlaces compartidos, más visitas… Enviando señales a Google de que estás venciendo.

¿Rankings? No necesitamos rankings inútiles.

En la infancia SEO, almacenábamos desplegables de rankings de una página web con cada palabra clave en diferentes momentos en el tiempo. Demostrábamos a nuestros clientes nuestra valía como SEOs mostrando cómo habían avanzado del puesto 10 al 2.

Pero aún atrás en el tiempo eso no significaba demasiado. ¿A quién le importaba la posición de un site si ese tráfico no era útil? ¿Si las compras no habían aumentado? ¿Si la lista de correo no creció?

El ranking como forma de medir el éxito de SEO se ha convertido aún más obsoleta. Ahora, tu ranking depende de desde dónde se acceda a tu página, o cómo Google piensa que eres basado en tus opciones personalizables. Puede incluso variar dependiendo de tu historial de búsqueda.

Eso significa que tienes que borrar la idea de los rankings de búsqueda de tu subconsciente y centrarte totalmente en otros parámetros. Cosas como ¿cuánto tráfico recibes? De ese tráfico ¿cuántos tomaron las acciones que tú querías? O detalles como ingresos y objetivos.

Esas son las cosas que más importan y esas son las que te dirán si son efectivas tus labores SEO.

Tómatelo como una maratón y no como un sprint y todo saldrá bien.

El SEO ya no es acerca de retocar etiquetas o modificar títulos y obsesionarse con precisas variaciones en las palabras clave.

Es sobre bloguear y las relaciones en las redes. Es sobre autoridad y conocimiento. Es sobre cómo manejas tu negocio desde todas las perspectivas que ofrece la red porque todo lo que hagas online termina en el gigante ecosistema omnipresente en el que se ha convertido Google.

Puede que no veas los resultados de tu trabajo hoy mismo o el mes que viene o incluso en los próximos tres meses. Pero si te centras en los beneficios a largo plazo de mantener la calidad en aquello que compartes y comparten, y tus datos mejorarán como por arte de magia.

Este artículo es una traducción de la página Web Search Social, publicado con permiso de la autora.