Recuerdo la primera vez que le puse la mano encima a una vieja Holga que usaba unos carretes que dejaron de fabricarse a mediados de los ochenta. De ahí pasé una Nikon de segunda mano con una óptica bastante decente, aunque me acabé decantando por una olympus que usaría durante muchos años. Por aquellos entonces, mis manos eran tan pequeñas que necesitaba las dos para sostener la lente de la ampliadora, y usaba el cuarto de baño como cuarto oscuro de revelado tapando la ventana con varias capas de tela negra.
Poco después y simultáneamente, me hice amiga de una Polaroid (modelo antiguo y anguloso, que sigue funcionando hoy en día aunque hayan dejado de fabricar cargas), que presentaba a todo el mundo como Mi Mujer.
Este era mi equipo base cuando abrí mi primer estudio, hará diez años. Y tenía un enchufe importante: Mariví Villanueva, productora de Airbag entre otras (aunque seguro que ni me recuerda).
Pero me harté tanto de tener que soportar a modelos engreídas que recortan tu creatividad, que acabé aparcando las cámaras y dedicándome al diseño. Así, solo tendría que tratar con un ordenador.
Y me pasé mucho tiempo que solo fotografiaba objetos. Muñecos en su mayoría, que eran modelos sufridos que soportaban el calor de los focos y el peso del vestuario sin rechistar. Tenía los flashes broncolor de estudio guardados en cajas y trabajaba con lámparas de escritorio y hojas de papel cebolla.
Años más tarde, mi madre, que me había enseñado todo lo que sé de fotografía (y no la mierda de la carrera de Bellas Artes), me regaló mi primera reflex digital. En su día era el novamás (aunque ahora ya esté más que desfasada), y por un tiempo seguí con los muñecos hasta que alguien tuvo la osadía de seguirme en una de mis ideas de bombero y decidimos crear una página web que ahora está bastante descuidada, que sería nuestro ticket para pasarnos los festivales de Sitges dentro de las salas de cine sin pagar.
Éramos prensa para gorrear, y de ahí salieron muy buenas fotos.
Poco después, gracias a una página web muy conocida, entré en contacto con un fotógrafo muy bueno que me dijo la gran frase: Voy a pillarme un estudio. Te apuntas?”.
Y me apunté.
Y dos personas que están muy mal de la cabeza, me siguieron. Y juntos creamos un proyecto donde realmente pudiéramos hacer lo que siempre habíamos querido.
Y, desde hoy, he avanzado un paso en la evolución, con el nombre de Canon EOS5.
En breve cumpliré 30 años. A veces, me entra el desánimo y no creo en lo que hago, pero otras vuelvo la vista atrás y me enorgullezco. Prueba de ello es que media hora desupués de anunciar mi regreso (tras la pausa por pérdida de cámara) ya tenía ocupadas mis horas de fotografía para los próximos dos meses.
Pero, eso sí, se lo tengo que agradecer a algunas personas, que me han ayudado a lo largo del recorrido.
— Malize - May 25, 02:54 AM

me ha molado mucho el post retrospectivo positivista : )))
ya tienes 29? la madre de dios hermoso…
— Erik #
No todo el mundo tiene la suerte de que Guillermo del Toro, Rutger Hauer o Robert Englund, entre otros, hayan posado ante su cámara. Por cierto, unas fotos buenísimas.
— Severí #
No todo el mundo tiene la suerte de que Robert Englund, Rutger Hauer o Guillermo del Toro posen ante su cámara. Increíbles fotos, las de del Festival de Cine de Sitges!
— Lycaon #
No conocía esa otra web tuya (malize-photography) y me ha gustado mucho el diseño. Yo hay veces en los que recuerdo mi edad y, aunque en un primer momente piense en no querer cumplir ni uno más, luego termino echando la vista atrás y sonriendo.
Ánimo con los próximos dos meses de trabajo, recuérdame que un día te cuente la época de mi vida en que también tuve que aguantar modelos engreídas.
— guionistarayban #
*Si que fabrican cargas de polaroid!!
Yo a ver si me animo y me pongo en serio por el tema de conciertos.
— Lugosy #
Que hay veces que no crees en lo que haces?!… yo personalmente flipo con lo que haces y sobretodo a donde has llegado tu solita… y lo que queda por ver!
— Srta "Y" #